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domingo, 18 de julho de 2021

Ato Político em defesa da Revolução e contra o Bloqueio em Havana - Fala de Díaz Canel - Granma - 17/07

 


Foto: Estudios Revolución

Querido General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana;

Pueblo de Cuba, cubanas y cubanos;

Compatriotas:

¡Viva Cuba Libre! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

Libre de injerencias extranjeras y libre del odio que han azuzado quienes llevan 60 años apretando el cuello de la nación para hacerla estallar y ahora quieren presentarse como nuestros salvadores.

Cesen la mentira, la infamia y el odio. Cuba es profundamente alérgica al odio.  ¡Y jamás será tierra de odio!

No se construye nada bueno desde el odio. El odio nos roba tiempo para amar y hasta el amor mismo si lo dejamos entrar como reacción frente al odio que nos adversa.

Lo hemos experimentado en estos días de odio desbordado en las redes sociales, redes no tan “sociales”, que han sido la compañía permanente de padres e hijos en estos largos meses de pandemia, al punto de que muchos pasan más tiempo conectados a la red que conectados a la familia; esa familia, que con unidad, puede ser invulnerable ante todo lo que la amenaza.

Una madre me contaba ayer que su hija adolescente preguntó, con lágrimas en los ojos, si eso era Cuba, al ver las imágenes de los actos de violencia que algunos de sus amigos compartieron en Facebook.

Los dueños de esas redes, los dictadores de sus algoritmos, como bien denuncia un documental reciente, han abierto al odio, sin el más mínimo control ético, las compuertas de sus poderosas plataformas.

Es un odio que fractura a la familia, a los amigos, a la sociedad, y que amenaza con llevarse muchos de nuestros valores al rincón de lo inservible.

El bombardeo de imágenes cargadas de violencia, sangre, protestas, alaridos, vandalismo, amenazas, acoso y represión no ha conocido pausas en los últimos seis días.

En las semanas previas se desarrolló una intensa operación político-comunicacional por parte de una gran plataforma de intoxicación mediática, financiada por el Gobierno de los Estados Unidos y por la maquinaria política de la Florida.

Su objetivo era alentar disturbios e inestabilidad en el país, aprovechando las difíciles condiciones provocadas por la pandemia, el bloqueo recrudecido y las 243 medidas de la administración Trump.

Realizaron en esos días actos de Guerra No Convencional que incluyeron llamados al estallido social, a la violencia, a la agresión a agentes policiales, al vandalismo y al sabotaje.

Utilizaron para ello sistemas de inteligencia artificial y Big Data, cibertropas y actos de ciberterrorismo para promover la fabricación artesanal y uso de armas o elementos incendiarios, acciones integradas de acoso, chantaje o financiamiento a líderes digitales o influencers internacionales.

Contaron con la complicidad de una poderosa trasnacional que les permitió violar impunemente sus propias regulaciones, y desatendió las legítimas denuncias de los usuarios y de algunos medios de prensa y agencias cablegráficas.

La Televisión Cubana ha puesto en evidencia los objetivos de esta campaña al reconstruir en secuencia los acontecimientos del pasado domingo.

Primero se convocaron las protestas, después se construyó el relato falso de los hechos para generar reacciones emotivas de solidaridad con los manifestantes, y luego se desataron las acciones vandálicas que ocurrieron horas antes de nuestra improvisada comparecencia en televisión al regreso de San Antonio de los Baños.

Está clara la ruta de la infamia. A posteriori, todos los hechos se han presentado desordenadamente, como si fueran fruto de nuestro legítimo llamado a los revolucionarios a defender la Revolución.

La historia se pretende contar al revés. No importa lo que haya dicho, no cuentan los llamados a la unidad, la paz y la solidaridad entre todos. La interpretación malintencionada es que se convocó a una guerra civil.

Podremos desmontar las llamadas fake news, desmenuzar las mentiras, mostrar cómo se fabricó toda la falsa realidad de Cuba en escenarios virtuales, pero ya han causado un daño inconmensurable al alma nacional, que tiene entre sus valores más sagrados la tranquilidad ciudadana, la convivencia, la solidaridad y la unidad.

Estamos bajo el fuego sofisticado de una ciberguerra que incluye el ciberterrorismo y el terrorismo mediático en su instrumental agresivo.

Las denuncias del Canciller cubano el pasado martes no han sido contestadas. No ha habido ni un intento de respuesta por parte de las autoridades del Gobierno Republicano de la Florida sobre los fondos asignados a estos proyectos, con los cuales pretenden atacar al país y, al mismo tiempo, desarmarlo de sus posibles medios de defensa.

No solo el Minrex, también el sitio de la Presidencia, el popular portal de noticias y análisis sobre la realidad cubana Cubadebate, Granma, Juventud Rebelde y, prácticamente, todos los medios públicos cubanos están sufriendo ataques intermitentes con denegación de servicios en medio de una atroz campaña de demonización del Gobierno.

Tratan de silenciar cualquier alternativa a la narrativa anticubana que hoy se despliega en portadas alarmistas. Los amigos de Cuba, que conocen y sufren la manipulación y el silencio, no pueden acceder a los medios cubanos y nos han enviado los reportes de denegación de acceso.

En el apogeo de la mentira se emplean imágenes falsas, lo que ya ha sido bien documentado por nuestros periodistas, se estimulan y glorifican el desacato y la destrucción de inmuebles, la compulsión al asalto y el acoso amenazante a ciudadanos y a las familias.

Ahora mismo, lo que el mundo está viendo de Cuba es una mentira, a todo un pueblo levantado contra el Gobierno y a un Gobierno que reprime a su pueblo.

No es raro que, bajo ese bombardeo mediático, algunos duden y se pronuncien suponiendo una separación que no existe.

No juzgo, no condeno. Entiendo que son avasalladoras las armas del adversario, pero ¡al lado del pueblo, con el pueblo y por el pueblo sigue estando la Revolución! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva la Revolución! ¡Viva Díaz-Canel! ¡Viva el pueblo! ¡Abajo los yanquis! ¡Abajo el bloqueo!)

No con declaraciones, sino con hechos. Cuando la etiqueta de #SOSMatanzas estaba apagándose en el ciberespacio, al lado de Matanzas y de toda Cuba no se vio a los promotores de la intervención humanitaria. Estaba el mismo pueblo noble y solidario que sufre las consecuencias del bloqueo y estaba el Gobierno cubano.

¿Quién no se estremeció al saber que vándalos de la peor entraña apedrearon la sala infantil del hospital de Cárdenas, obligando a niños y madres a buscar refugio en los baños o bajo las camas de la institución?

Mañana deberán contarse muchas historias personales de la reacción popular al ataque y al acoso, de cuánto han tenido que contenerse las fuerzas del orden por el cuidado que se les exige para evitar excesos; pero que nadie se equivoque: la mayoría del pueblo, del mismo pueblo agobiado e irritado por las carencias que nos demanda mejor gestión de Gobierno, pide también que se ponga coto a la violencia (Aplausos y exclamaciones de: “¡Vivan nuestros médicos!”).

Compatriotas:

Ninguna mentira se ha levantado por casualidad o error.  Todo está fríamente calculado según el manual de Guerra No Convencional.  Ya habló el impresentable de la OEA, ministerio de colonias al que nos honra no pertenecer.

No estamos especulando. Hablan unos para que después se pronuncien otros.  Ahí está, al acecho, el ala dura del Congreso norteamericano afilándose los dientes y exigiendo a sus adversarios políticos de la actual administración que actúen ya contra Cuba, que convoquen al Consejo de Seguridad,  y que consideren un acto hostil y una amenaza a la sacrosanta Seguridad Nacional del imperio cualquier intento de emigración masiva hacia sus costas.

Nada de esto es nuevo.  Lo han intentado otras veces.  Es su manera de poner a la administración adversaria contra las cuerdas, y tratar de hacerles cumplir a ellos el propósito jamás logrado de borrar del mapa el mal ejemplo de esta pequeña Isla, empeñada en mantenerse soberana e independiente cuando tantos se pliegan a sus órdenes (Exclamaciones de: “¡Que lo sepan los nacidos y los que están por nacer, nacimos para vencer y no para ser vencidos!” (Aplausos).

Casi con la leche materna, nuestros padres nos inculcaron una advertencia martiana: “Los hombres van en dos bandos: los que aman y fundan, y los que odian y deshacen”, nos dijo el Apóstol.

¡Cuba seguirá fundando!  Lo está haciendo ahora mismo, con las primeras dos vacunas latinoamericanas: Abdala y Soberana (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva la medicina cubana!  Exclamaciones de: “¡Viva!”).  Lo está haciendo también con otra noticia que la maldad ha querido esconder: el ciento por ciento de eficacia frente a la gravedad y el fallecimiento que probó la tercera fase de los ensayos clínicos de Abdala (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva!”).

Cuando un pueblo ha llegado tan lejos en la realización de sus sueños y en la conquista de derechos, que para medio planeta son una quimera, no lo detiene ni la violencia ni el miedo.

Nada de esto que denunciamos hoy nos aparta de la necesaria autocrítica, de la rectificación pendiente, de la revisión profunda de nuestros métodos y estilos de trabajo que chocan con la voluntad de servicio al pueblo, por la burocracia, las trabas y la insensibilidad de algunos que tanto dañan.

Hoy vengo a reiterar el compromiso de trabajar y exigir por el cumplimiento del programa que nos hemos dado como Gobierno y como pueblo, revisado a la luz de los posibles errores de estos años de presiones intensas, particularmente, los dos últimos.

Compatriotas:

No es por capricho que nos reunimos aquí esta mañana en medio de una compleja situación epidemiológica.  Respetando en lo posible las medidas sanitarias y de distanciamiento físico, los hemos convocado para denunciar una vez más el bloqueo, la agresión y el terror.  No podíamos dilatar este encuentro, el enemigo ha vuelto a lanzarse con todo para destruir la sagrada unidad y la tranquilidad ciudadana.

¡Ratificamos que Cuba es de todos! (Aplausos y Exclamaciones de: “¡Viva Cuba!”  “¡Vivan los cubanos!” “¡Viva la unidad!” “¡Viva Raúl!”  “¡Viva Díaz-Canel!”).  ¡Venceremos!

Les comparto sentimientos y reflexiones, estados de ánimo, disposición y convicciones (Aplausos y exclamaciones de: “¡Pa’ lo que sea, Díaz-Canel, pa’ lo que sea!  ¡Pa’ lo que sea, Díaz-Canel, pa’ lo que sea!”).  

Solo podremos tener más si creamos más.  Lograremos lo que nos propongamos empujando todos juntos la obra.  Por delante tenemos el inmenso ejemplo de la Ciencia cubana, que se propuso y logró en tiempo récord y apenas sin recursos dos vacunas y otros candidatos vacunales que nos permiten enfrentar el futuro con esperanzas que otros pueblos no tienen.

Si hemos podido en algo tan colosal y difícil, ¿qué no podremos en otras áreas?

Y, sobre todo, cuánto más podremos si articulamos los diálogos pendientes, rescatando la obra social, promoviendo mayor atención a sectores vulnerables, a los barrios, apoyados en la experiencia de la obra que nos legó el Comandante en Jefe, en años tan desafiantes como estos; a eso llamaba Gerardo.

La Revolución Cubana borró para siempre las semillas de la maldad, del odio, del deshonor y el crimen.  Es importante por eso, que busquemos las causas profundas de la violencia que puja por emerger ante las necesidades, y que cumplamos la labor pendiente para hacer que predomine en la herencia cubana el gen de los bravos, de los honestos, de los justos, de los honorables, de los alegres hijos de esta tierra cubana (Aplausos y exclamaciones de: “¡Abajo el bloqueo!” “¡Abajo la agresión imperialista!”).

“Solo el amor convierte en milagro el barro/ Solo el amor alumbra lo que perdura”, hemos cantado mil veces con el martiano Silvio.

¡Vamos a ponerle corazón a la obra común. Un corazón del tamaño de nuestras dificultades!  ¡Juntos podemos! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Juntos podemos, juntos podemos, juntos podemos!”).

¡Que viva Cuba soberana, independiente y socialista! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Cuba de amor, Cuba de paz, Cuba de unidad, Cuba de solidaridad!” (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Cuba de todos los cubanos que, estén donde estén, trabajan por verla avanzar con sus propias piernas y sus propios brazos hacia un destino de prosperidad posible! (Exclamaciones de: “¡Viva!”).

¡A Cuba ponle corazón!  ¡Ponle corazón a la Patria, a la Revolución, al Socialismo!

¡Venceremos! (Exclamaciones de: “¡Venceremos, venceremos, venceremos!” “¡Juntos podemos, juntos podemos!”)

(Versiones Taquigráficas - Presidencia de la República)

segunda-feira, 10 de março de 2014

Discurso do presidente cubano, Raúl Castro, no 20º Congresso da Central de Trabalhadores de Cuba (CTC) - Prensa Latina - Português

Imagen activa23 de febrero de 2014, 11:01Havana, 23 fev (Prensa Latina) Prensa Latina transmite a seguir o texto íntegro do discurso pronunciado pelo presidente cubano, Raúl Castro, nas conclusões do XX Congresso da Central de Trabalhadores de Cuba (CTC).

Discurso do presidente cubano, Raúl Castro, no 20º Congresso da CTC         
Prensa Latina, traduzido por Camila Carduz, com ajustes de Paulo Vinícius Silva, de Coletivizando   
domingo, 23 de febrero de 2014
  Companheiras e companheiros

Correspondem-me as conclusões deste importante Congresso da Central de Trabalhadores de Cuba, as quais certamente não se limitam a estes três dias de trabalho dos delegados na capital, senão a um processo que se iniciou faz mais de 15 meses, com o debate sindical em todo o país, que incluiu a ampla e democrática discussão do anteprojeto do Código de Trabalho, aprovado na Assembleia Nacional no passado mês de dezembro.

Igualmente o Congresso operário nos coletivos trabalhistas e nas instâncias de município e província levou a cabo uma profunda análise do Documento Base em quase 66 000 assembleias de filiados, com uma participação de mais de 2 milhões 850 000 trabalhadores focados no aperfeiçoamento do labor das organizações sindicais.

No marco dos trabalhos prévios ao Congresso comemoramos o passado 28 de janeiro, o 75 aniversário da fundação da CTC, que nasceu como a primeira organização unitária dos trabalhadores cubanos nas difíceis condições da república burguesa e neocolonial e teve que enfrentar, durante anos, a repressão e o assassinato de vários de seus líderes mais revolucionários, a maioria comunista, entre eles o aguerrido dirigente sindical sucro-alcoleiro e militante comunista Jesús Menéndez, fundador junto ao saudoso Lázaro Peña desta organização.

As presentes e futuras gerações de dirigentes sindicais devem ser nutridas do valioso legado que encerra a vida e obra do Capitão da classe operária, merecido título que Lázaro Peña soube ganhar entre os trabalhadores cubanos, forjador e fervente defensor da unidade das forças revolucionárias antes da Revolução e depois do triunfo, quem acolhendo como própria a linha de Fidel, se consagrou na organização e brilhante condução do histórico XIII Congresso da CTC, em 1973.

A diferença de congressos anteriores que se concentravam na análise e discussão de temas específicos e geravam propostas de modificações pontuais à legislação trabalhista, este XX Congresso teve a vantagem de contar com os Alinhamentos da Política Econômica e Social do Partido e a Revolução, aprovados no VI Congresso do Partido, bem como os objetivos de trabalho lembrados em sua Primeira Conferência Nacional.

A etapa preparatória do Congresso pôs de manifesto o apoio majoritário da classe operária ao rumo traçado para a atualização de nosso modelo econômico, ao mesmo tempo em que se expressaram com clareza as insatisfações pela lentidão com que se aplicam na base determinadas decisões aprovadas pelo governo, em ocasiões sem se ter criado as condições apropriadas e brindado a argumentação e informação oportunas, nem exercido o devido controle sobre sua implementação.

Apesar da sensível e complexa questão do sistema salarial vigente na economia estatal, não posso deixar de a abordar, ainda que outras vezes tenha me referido a este tema.

Coincido plenamente com vocês em que o atual sistema salarial não corresponde com o princípio de distribuição socialista "da cada qual segundo sua capacidade à cada qual segundo seu trabalho", ou o que é o mesmo, não garante que o trabalhador receba segundo sua contribuição à sociedade.

Também é verdadeiro que o salário não satisfaz todas as necessidades do trabalhador e sua família, o que gera desmotivação e apatia para o trabalho, influi negativamente na disciplina e incentiva o êxodo de pessoal qualificado para atividades melhor remuneradas,  independente do nível profissional requerido. Assim mesmo, desestimula a promoção dos mais capazes e abnegados para cargos superiores, e tem como consequência o daninho fenômeno da "pirâmide investida", que se traduz em que, geralmente, à maior responsabilidade corresponda menor rendimento pessoal.

Ao próprio tempo, temos padecido da ausência de um enfoque integral ao aplicar a política salarial e de estímulos, o que conduziu à aprovação pontual ao longo dos anos de diferentes sistemas de bonificação extrassalarial em setores e atividades, que nem em todos os casos estão vinculados ao resultado do trabalho e ao incremento de sua produtividade.

Também não podemos esquecer-nos de quase um milhão e setecentos mil cidadãos que dedicaram dezenas de anos ao trabalho e hoje desfrutam do direito a sua merecida aposentadoria, cujas pensões são reduzidas e insuficientes para enfrentar o custo da cesta de bens e serviços.

Ao constatar esta crua realidade, em cuja solução integral temos trabalhado intensamente, não podemos semear em nossa população falsas expectativas em curto prazo. Seria irresponsável e de efeitos contraproducentes um aumento generalizado dos salários no setor estatal, já que o único que ocasionaria seria uma escalada inflacionária nos preços, por não estar devidamente respaldado por um incremento suficiente da oferta de bens e serviços.

Fazer isso pareceria fácil, se aplica em muitos lugares do mundo, inclusive na rica Europa, em alguns de seus países em crises, é a fórmula neoliberal que se aplicou em várias regiões do mundo para preservar e multiplicar a fortuna dos mais ricos e condenar à marginalidade a milhões de habitantes do planeta.

Ainda que o expressei em outras ocasiões não é ocioso e muito menos ante o Congresso operário, reiterar que na Cuba revolucionária ninguém ficará desabrigado e não terá espaço para as denominadas terapias de choque contra o povo. Nenhuma das mudanças que realizaremos poderá jamais atentar contra as conquistas sociais fruto da Revolução.

Se o salário médio cresce mais rápido que a produção de bens e serviços, os efeitos para a economia e o povo seriam fatais, isso equivaleria a "comer" o futuro, aumentar irracionalmente a dívida externa e, em definitiva, engendrar instabilidade na sociedade cubana por causa de uma inflação galopante que destruiria a capacidade aquisitiva do salário e as pensões.

Tenhamos presente o princípio essencial de que para distribuir riqueza, primeiro há que a criar e para fazê-lo temos que elevar constantemente a eficiência e a produtividade.

Neste tema deixo à parte os serviços médicos, a que sim, aumentaremos o salário proximamente, porquanto o rendimento fundamental do país nestes momentos obedece ao trabalho de milhares de médicos prestando serviços no exterior.

Na mesma medida em que avancemos neste propósito, se irão conformando as condições para melhores salários e pensões.

Precisamente a esse fim vão encaminhado as decisões já adotadas pelo governo, e outras muitas em estudo, para suprimir gradualmente as diversas travas que subsistem no gerenciamento do sistema empresarial, sobre as quais vocês receberam uma ampla informação.

Esse é também o objetivo fundamental do processo de eliminação da dualidade monetária e cambial cuja etapa inicial de preparação de condições se encontra em marcha e na qual se prevê deslanchar um sistema salarial flexível e consequente com o já mencionado princípio de distribuição no socialismo.

No meio destas circunstâncias e em cumprimento dos acordos do VI Congresso do Partido, propiciou-se o crescimento de formas de gerenciamento não estatal em nossa economia, cujos trabalhadores recebem rendimentos significativamente superiores aos do setor estatal, já seja orçado ou empresarial. Esta realidade, que a ninguém surpreendeu, não pode nos conduzir a gerar estigmas contra os trabalhadores por conta própria e cooperativistas, quem em sua maioria se têm filiado ao movimento sindical, se atém ao estabelecido e cumprem com suas obrigações tributárias.

Agora bem, não ignoramos que este fator objetivo acrescenta pressão às aspirações dos trabalhadores estatais, contidas durante anos, de ver incrementados seus rendimentos o antes possível. Nunca devemos esquecer que o sistema econômico que prevalecerá na Cuba socialista, independente e soberana, continuará baseando na propriedade de todo o povo sobre os meios fundamentais de produção e que a empresa estatal é e será a forma principal na economia nacional, de cujos resultados dependerá a construção de nosso socialismo próspero e sustentável.

Por tanto, o processo de atualização do modelo econômico e social vai dirigido a criar as condições que permitam o incremento sustentado e sustentável do rendimento dos trabalhadores estatais e ao mesmo tempo preservar as conquistas sociais da Revolução.

Nestas circunstâncias cresce o papel do movimento sindical cubano e as importantes missões que lhe correspondem: por uma parte, organizar, integrar e mobilizar aos trabalhadores em interesse da formação de valores trabalhistas, patrióticos e morais, e pela outra, representá-los e defender seus direitos ante a administração em um clima de exigência mútua.

Para atingir este objetivo o labor sindical deve ser despojado de formalismos e da velha mentalidade, surgida ao longo de anos de paternalismo, igualitarismo, gratuidades excessivas e subsídios indevidos. Sabemos que há magníficos colegas que ainda sentem nostalgia por tempos passados, quando nos duros momentos do início do período especial nos vimos obrigados a implementar soluções emergentes; não obstante, é preciso superar velhos hábitos e a barreira psicológica a eles associada para compreender que jamais retrocederemos àquela função do sindicato como revendedor de estímulos de diversos tipos.

A CTC e seus sindicatos devem ser concentrado no essencial, que é exercer sua atividade em interesse da implementação exitosa dos Alinhamentos e desenvolver um trabalho político-ideológico diferenciado e abrangente em defesa da Unidade dos cubanos, tendo em conta que seu labor se complexa em condições de um crescente setor não estatal na economia, onde não são aplicáveis os métodos e o estilo tradicionalmente utilizados no setor estatal, os que por demais, também deverão ser aperfeiçoado.

Neste sentido devemos ter em conta a imperiosa necessidade de fomentar e atrair o investimento estrangeiro em interesse de dinamizar o desenvolvimento econômico e social do país, propósito em que avançamos com a criação da Zona Especial de Desenvolvimento de Mariel e na elaboração de um projeto de Lei sobre o Investimento Estrangeiro, que submeteremos à Assembleia Nacional no próximo mês de março.

O labor sindical nas empresas mistas ou de capital estrangeiro logicamente se diferenciará não em sua essência, mas sim na forma da que temos praticado até hoje e para isso há que se preparar desde agora.

Em particular faz-se necessário potenciar o vínculo permanente dos quadros sindicais com as organizações de base, sua participação nas assembleias de filiados e a atenção aos jovens que se iniciam na vida trabalhista, para o qual deverá ser assegurado a preparação prévia e o conhecimento da situação concreta de cada lugar em interesse de influir no labor político-ideológico e produtiva com os trabalhadores.

Também é imprescindível assegurar a permanente capacitação e superação dos quadros sindicais quanto ao conteúdo e alcance das políticas e medidas que se vão aprovando no marco do processo de implementação dos Alinhamentos, dominar a nova legislação, de maneira que contem com a informação requerida para esclarecer dúvidas, supervisionar seu cumprimento, alertar oportunamente sobre qualquer desvio e somar aos coletivos trabalhistas a sua materialização prática.

Esta direção de trabalho cobra maior relevância quando observamos o alto grau de renovação na direção dos executivos sindicais na base,de quase 44%, enquanto se renovou 35% dos secretários gerais de seções e escritórios sindicais e 17% deles são jovens menores de 30 anos.

Igualmente, desde o anterior congresso produziu-se uma significativa renovação nos cargos principais da CTC e os diferentes sindicatos. Hoje acompanha-nos o anterior Secretário Geral, parceiro Salvador Valdés Mesa, quem em virtude de seu relevante labor foi promovido a Vice-presidente do Conselho de Estado e em sua condição de membro do Bureau Político do Partido manteve-se muito ao tanto do desenvolvimento deste evento. Creio justo reconhecer, assim mesmo, o ativo labor despregado nos últimos oito meses, à frente da Comissão Organizadora, pelo colega Ulisses Guilarte de Nascimento, a quem vocês elegeram hoje como novo Secretário Geral da CTC.

Antes de finalizar devo referir-me aos acontecimentos que têm lugar na fraterna República Bolivariana de Venezuela. Temos condenado energicamente os incidentes violentos desatados por grupos fascistas, que têm ocasionado mortes, dezenas de feridos, ataques a instituições públicas e destruição. Sabemos, por experiência própria, quem estão detrás, financiam e apoiam essas brutais ações para derrocar ao governo constitucional venezuelano.

Estes fatos confirmam que onde quer que tenha um governo que não convenha aos interesses dos círculos do poder em Estados Unidos e alguns de seus aliados europeus se converte em alvo das campanhas subversivas. Agora usam novos métodos de desgaste mais sutis e mascarados, sem renunciar à violência, para avariar a paz e a ordem interna e impedir aos governos concentrar na luta pelo desenvolvimento econômico e social, se não conseguem os derrubar.
Não poucas analogias podem ser encontradas nos manuais de guerra não convencional, aplicados em vários países de nossa região latina americana e caribenha, como hoje sucede em Venezuela e com matizes similares se tem evidenciado em outros continentes, anteriormente em Líbia e atualmente em Síria e Ucrânia. Quem tenha dúvidas ao respeito convido-o a consultar a Circular de treinamento 18-01 das Forças de Operações Especiais norte-americanas, publicada em novembro de 2010, baixo o título "A Guerra não Convencional".
Agora mesmo em Ucrânia estão ocorrendo acontecimentos alarmantes. A intervenção de potências ocidentais deve cessar para permitir ao povo ucraniano exercer de forma legítima seu direito à autodeterminação. Não deve ser ignorado que estes fatos podem ter consequências muito graves para a paz e a segurança internacionais.

Temos expressado e ratifico hoje aqui, nosso pleno apoio à Revolução Bolivariana e Chavista e ao colega Nicolás Maduro, quem com inteligência e firmeza tem manejado esta complexa crise.

Temos a convicção de que o povo venezuelano saberá defender suas irreversíveis conquistas, o legado do Presidente Hugo Chávez e o Governo que elegeu livre e soberanamente, como expressa nossa Declaração do passado dia 12 de fevereiro.

Parceiros e colegas: Considero que temos efetuado um magnífico Congresso operário, que alicerça pautas para o futuro do movimento sindical cubano, já que as questões analisadas tocam muito de perto o papel da CTC e seus sindicatos no processo ideológico, político e econômico da Revolução. Por tal motivo, em nome do Partido Comunista e do Governo Revolucionário felicito a nossa classe operária e a todas e todos os que têm participado diretamente neste XX Congresso.

Neste sentido, creio apropriado recordar um fragmento do discurso de Fidel ao encerrar o histórico XIII Congresso faz algo mais de 40 anos, quando expressou, cito: "Não se impõe um ponto de vista, se discute com os trabalhadores. Não se adotam medidas por decreto, não importa quanto justa ou quanto acertada possam ser... as decisões fundamentais que afetam à vida de nosso povo têm que ser discutidas com o povo e essencialmente com os trabalhadores". Fim de cita-a.

Assim, como nos ensinou Fidel, e continuaremos fazendo,

Viva a classe operária cubana!

Muito obrigado.

Jf/cc
Modificado el ( domingo, 23 de febrero de 2014 )

sexta-feira, 2 de janeiro de 2009

Discurso pronunciado por Raúl Castro, en el 50 aniversario del triunfo de la Revolución

¡Jamás regresará el dolor al corazón
de las madres ni la vergüenza al alma de cada cubano honesto!

• Discurso pronunciado por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz, en el acto por el aniversario 50 del triunfo de la Revolución, efectuado en Santiago de Cuba, el 1ro. de enero de 2009, “Año del 50 aniversario del triunfo de la Revolución”.

Santiagueras y santiagueros;

Orientales;

Combatientes del Ejército Rebelde, la lucha clandestina y de cada combate en defensa de la Revolución durante estos 50 años;

Compatriotas:

Raúl Castro RuzEl primer pensamiento, un día como hoy, para los caídos en esta larga lucha. Ellos son paradigma y símbolo del esfuerzo y el sacrificio de millones de cubanos. En estrecha unión, empuñando las poderosas armas que han significado la dirección, las enseñanzas y el ejemplo de Fidel, aprendimos en el rigor de la lucha a transformar sueños en realidades; a no perder la calma y la confianza frente a peligros y amenazas; a levantar el ánimo tras los grandes reveses; a convertir en victoria cada reto y a superar las adversidades, por insuperables que pudieran parecer. Continua

segunda-feira, 22 de dezembro de 2008

Raúl Castro: "Se acabaron los gestos unilaterales"


Granma (www.granma.cu)




• Entrevista de prensa concedida por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, compañero Raúl Castro Ruz, y Luiz Inácio Lula da Silva, Presidente de la República Federativa de Brasil, en Brasilia, el 18 de diciembre de 2008, "Año 50 de la Revolución"


(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)

Raúl Castro.—¿Cuántas preguntas van a hacer?, para organizarnos.

Periodista.—Cuarenta.

Raúl Castro.—Mucho, mucho; tengo todavía un programa muy duro, y me voy rápido de Brasil porque no quiero enamorarme de Brasil ni de las brasileñas (Risas); son muy bonitas, igual que las cubanas. Si no hago la aclaración, no puedo regresar a Cuba, y es por una explicación muy sencilla: las raíces comunes que tenemos. ¿No es así?

Periodista.—En Cuba una cosa urgente debe ser ahora el bloqueo.

Raúl Castro.—No es tan urgente, llevamos casi 50 años; pero ya es hora de que concluya, está agonizando. Si nos hacemos la pregunta: ¿Por qué el bloqueo? ¿Para qué el bloqueo, salvo que no sea por una incomprensible venganza contra un pueblo que no ha agredido nunca a Estados Unidos? Es el momento ya en que va a agonizar y más aún después de las cumbres que acabamos de concluir en Sauípe, Salvador, estado de Bahía; es decir que eso no tiene perspectiva.

Cuántas veces en la ONU, con la excepción, por supuesto, del voto de Estados Unidos, del voto de Israel, que yo lo comprendo, Israel se debe a Estados Unidos totalmente, incluyendo las armas nucleares, que tiene por centenares, que se hizo en silencio cómplice con unos cuantos y ahora aquello es un polvorín completo. Es decir que ya hay que irse preparando, porque el bloqueo no tiene perspectiva.

El señor presidente de Estados Unidos dijo en la campaña electoral que suavizará el bloqueo, pero se mantendrá el bloqueo. Eso es el garrote y la zanahoria: ¿Por qué mantener el bloqueo? ¿Por qué y para qué? Ya más del 70% de los ciudadanos de mi país han nacido bajo las condiciones del bloqueo y bajo las limitaciones que impone el bloqueo. Quiere decir que estamos entrenados, estamos preparados contra el bloqueo y contra los huracanes que cada día serán o son ya más frecuentes, y, lo peor, más poderosos.

Con nosotros no ha podido nadie: no pudo el colonialismo español cuando concentró cerca de 300 000 soldados a finales del siglo XIX, en la última guerra, en la cual mi papá era soldado español, en la cual mi papá vino, campesino pobre movilizado en Galicia, a los 20 años —había nacido en el año 1875—; después se enamoró de Cuba, regresó rápido después que lo evacuaron, para suerte de Fidel y mía. No es que no nos hubiera gustado ser gallegos, pero preferimos ser gallegos en Cuba y compartir esos dos troncos, europeo y africano, igual que ustedes.

Es decir que volviendo al bloqueo y al señor Obama, presidente de Estados Unidos, al cual le reconocemos sus virtudes, pero que ahora es el momento de la verdad, que debe demostrarlo.

Estamos acostumbrados y leí muy recientemente que el propio Ministro de Defensa de ustedes, con el cual tuve la oportunidad de conversar un instante ahora en el banquete, en Estados Unidos plantea lo que está planteando toda persona honesta y con racionalidad en el planeta: ¿Por qué el bloqueo? ¿Por qué no levantan el bloqueo? Y la señora Albright, que ustedes recordarán fue secretaria de Estado de Clinton, dijo que para eso Cuba tenía que empezar a hacer gestos. ¿Gestos de qué? ¿Gestos para qué? ¿Por qué gestos el país agredido y pequeño? Que nos pasen la lista para ver cuántas agresiones les hemos hecho a ellos.

Entonces, eso es común en Cuba. Yo recibí una carta hasta de un ex presidente anunciándome que se aproximaban cambios antes de las elecciones y que sería muy bueno que hiciera algunos gestos Cuba. Le contesté inmediatamente con el mismo afecto que él escribió su carta, y le dije que la época de los gestos se acabó en Cuba, que tienen que ser gestos bilaterales, que se acabaron los gestos unilaterales.

Esa es la situación: ¿Hasta cuándo vamos a permitir eso?

Ustedes oyeron cuando yo dije, en mis palabras ante el banquete, que ya en América Latina somos mayores de edad, ya queremos hablar con voz propia. No es Cuba, es todo el continente, empezando por Brasil que es el hermano mayor, por razones obvias que todos conocemos. A los norteamericanos hay que decirles igual y acabarnos de quitar el complejo este.

De todas las desgracias —yo le decía al presidente Lula—, hay que tratar de sacar alguna ventaja, y de las desgracias de esta crisis económica, financiera y de todo tipo, hay que sacar por lo menos el provecho de que a pesar de ese tutelaje mundial que existía aquí de parte de ellos, de parte de los amigos de la Unión Europea que todavía nos siguen mirando desde arriba —mirando desde arriba se les nota hasta en los gestos que tenemos magníficos amigos en dicha comunidad y sangre como la mía propia que les estoy diciendo, hablándoles de mi origen gallego, español—, todo eso llegó el momento en que tenemos que eliminarlo y se eliminará; el que quiera seguir con sus complejos sometido a los atavismos del pasado, que siga, no lo vamos ni a criticar, hay que respetar las opiniones de todos, hay que acostumbrarse a vivir en pluralidad.

A ustedes les parecerá raro que un comunista cubano hable así; sin embargo, yo sé lo que es una comunidad de países como a la que pertenecimos hasta la crisis del socialismo, que será transitoria, como todo proceso a lo largo de la historia, lo que es la falsa unanimidad.

El mundo sería muy aburrido si todos tuviéramos que pensar igual de todo. La diferencia es una virtud, lo que hay es que saber llevar las discrepancias con altura, respetando a los demás, sencillamente; pero exigiendo que se nos respete.

Ese es el problema del bloqueo. Esperaremos con paciencia... Ustedes están escuchando nuestros discursos, incluyendo los que pronuncié en Salvador de Bahía, Sauípe, yo ni mencioné la palabra imperialismo, cosa rara. Llevamos medio siglo pronunciándola, ya todo el mundo la conoce, no hay que repetirla. Estamos viendo las consecuencias de lo que es el sistema ese. O sea, Cuba está preparada para lo que sea.

Soy de los que creen que Brasil es de los países que tiene mejores condiciones, por diferentes razones, para enfrentarse a la crisis, que es bastante complicada y que nadie sabe todavía cómo se va a resolver, ni dónde va a terminar; o si va a ser repetitiva, cada vez más frecuente como los huracanes que azotan al Caribe, que cada día son más y cada día son más violentos. Vivimos seis meses bajo los huracanes, desde el 1ro. de junio hasta el 30 de noviembre, ese es el período de huracanes.

Estoy hablando mucho para que hagan pocas preguntas, ¿no se dan cuenta que esa es la táctica?

Periodista.—¿Y los disidentes cubanos que fueron fusilados?

Raúl Castro.—¡No me vengas con disidentes!, esa historia la conozco de sobra. Por qué no me hablas de los 57 millones de dólares que como presupuesto aprobó el Congreso de Estados Unidos para pagar agentes, que ese es el papel que desempeñan. Esos son los disidentes.

Por qué no me hablan de los Cinco Héroes nuestros que no hicieron nada contra Estados Unidos y llevan 10 años prisioneros, y que fueron juzgados incorrectamente y hay uno que está condenado a dos cadenas perpetuas. Y no me vengas con esa pregunta que ya la sabemos de plantilla.

Periodista.—Presidente, una pregunta, eso quiere decir que descarta completamente hablar con Obama, o una agenda abierta con Obama.

Raúl Castro.—Ya hemos dicho que estamos dispuestos a hablar con el señor Obama donde sea y cuando él decida. Ahora bien, en absoluta igualdad de condiciones, ¡igualdad de condiciones!, sin la más mínima sombra a nuestra soberanía, ni a pedirnos que hagamos un gesto, ¡no tenemos ningún gesto que hacer! Tampoco se lo pedimos a ellos. Vamos a hacer gesto y gesto, esos prisioneros de los que tú hablas quieren soltarlos, que nos lo diga mañana, se los mandamos para allá con familia y todo; que nos devuelvan a nuestros Cinco Héroes, eso es un gesto de ambas partes, y de los supuestos prisioneros que hay en Cuba.

Luiz Inácio Lula da Silva.— Pienso que es extremadamente importante comprender este asunto del presidente Obama. Yo pienso que la reunión que tuvimos en Sauípe, en mi discurso me referí a que Obama va a probar la diferencia del mandato que él va a ejercer en Estados Unidos haciendo algún gesto y su primer gesto debe ser decir cuál será la política norteamericana para América Latina y el Caribe, toda la política que él va a tener para África.

La segunda cosa que me parece importante es decir: cuál es la razón del bloqueo a Cuba. Creo que no es Cuba quien tiene que pedir el fin del bloqueo, habrá un momento que Estados Unidos comprenderá que no existe justificación política, ética, militar para mantener ese bloqueo a un país que la única cosa que hizo equivocada fue conquistar su libertad y creó un consenso entre todos los países de América Latina y el Caribe, yo diría del mundo. No hay explicación, si hubo un momento en que después de la Revolución hubo una historia de misiles soviéticos en Cuba, y que llevó a los americanos a decir: "Vamos a bloquear"; eso acabó hace casi 50 años. El mundo precisa vivir en paz, vivir en la diversidad, vivir democráticamente.

Yo pienso que la victoria de Obama en Estados Unidos para mí significa mucho, porque no es poca cosa que un negro sea electo presidente de Estados Unidos de América del Norte, y él fue electo y eso hace la diferencia. Él va a asumir el próximo día 20 de enero. De ahí es que yo espero que existan también diferencias en el comportamiento con relación a América Latina y el Caribe. Y creo que Cuba no tiene que hacer gestos, quien tiene que hacer gestos es el gobierno norteamericano, que es quien hizo el gesto del bloqueo. Lo que tiene que decir es: "Se acabó el bloqueo"; y ya está todo resuelto.

La segunda cosa que me parece sumamente importante y un problema que tengo la convicción de que al presidente Obama le interesa mucho, es la sustentabilidad económica de los países de América Latina y sobre todo de América Central que dependen de la economía norteamericana. O sea, yo espero que Obama tome medidas concretas y espero que Obama pida ayudar a los países de América Central que dependen exclusivamente de la economía norteamericana... para que los ayuden para que no sean víctimas de las pérdidas económicas causadas por Estados Unidos.

Hay algo que me parece extremadamente importante y pienso que Estados Unidos, Europa, la prensa brasileña, los intelectuales y todo el mundo van a entender lo que aconteció en Bahía esta semana, que no es poca cosa, a 200 años de la conquista de la independencia de muchos países de América Latina y del Caribe, nunca había habido una reunión de todos esos países, porque solo se reunían cuando Estados Unidos lo permitía; hoy por libre y espontánea voluntad todos los países se reunieron para hablar, discursar y por unanimidad todos ellos piensan que precisamos que exista un organismo multilateral de América Latina y el Caribe sin tener que recurrir a la Corte de La Haya para resolver un problema en América Latina o el Caribe, o recurrir a la OEA para resolver un problema entre Brasil y Uruguay o entre Paraguay y Argentina, que tengamos un organismo multilateral nuestro.

Esas cosas no van a ocurrir con facilidad; pero tengan la seguridad de que van a ocurrir de manera mucho más rápida, en cualquier momento. Ya fue pensado por los gobernantes. Creo, fervorosamente, por todas las conversaciones que mantuve con los gobernantes, que existe una conciencia de que esta crisis es una gran oportunidad para que podamos repensar que el orden económico puesto en práctica en el siglo XX, en la posguerra, no puede continuar porque necesita una lógica en la economía. Entonces esta crisis va a obligarnos a pensar y a repensar qué otras formas de política económica vamos a necesitar, qué otras relaciones comerciales y bilaterales van a existir entre países; porque antes todos estaban pendientes del potencial de compra de Europa y de Estados Unidos, un poco más también del poder de compra de China; pero ahora, es necesario pensar entre nosotros qué hacemos para ayudarnos.

Cuántas cosas semejantes hay entre nosotros que no aprovechamos, que jamás discutimos. Las cosas están evolucionando, y este encuentro de Sauípe, y ya participé en muchas reuniones de Jefes de Estado, nos trajeron una cosa importante: trajeron a Cuba como miembro permanente del Grupo de Río.

También es importante recordar que no estamos defendiendo el retorno de Cuba a la OEA, porque Cuba no desea volver; lo que estamos diciendo es que sea hecha una reparación de lo que ocurrió cuando expulsaron a Cuba en 1962 de esa organización. Apenas una reparación, porque en algún momento histórico las personas tienen que empezar a pedir disculpas, pedir perdón a los países, a los pueblos, por los errores que hemos cometido. Yo no tuve ninguna vergüenza de ir a África y pedir disculpas al pueblo africano por los 300 años de esclavitud sufridos aquí en Brasil; no tuve la menor vergüenza, porque pienso que pedir disculpas es parte de la grandeza de los hombres y de las mujeres.

Ahora, la política de los países ricos, esa palabra no existe. Ahora hay una crisis profunda; o sea, estamos matándonos para hacer que no llegue a los pueblos de América Latina. No obstante, estamos colocando dinero en la economía para reactivar la producción, y la única cosa que hacemos es invertir dinero para salvar a los bancos. Si ese dinero fuese colocado en la industria, en la agricultura, para los pobres, la familia, no tendríamos esa crisis tan profunda.

Tengo la expectativa de que con el presidente Obama, la política de Estados Unidos va a ser mejor; porque la única explicación que yo tengo para mantener ese bloqueo es la cantidad de electores de origen cubano que hay en Florida; es la única explicación, no hay otra.

Ahora, como él, ganador de las elecciones, tiene que demorar cuatro años hasta la próxima, eso puede ser cambiado en el primer año.

Raúl Castro.—Y ganó en la Florida.

Luiz Inácio Lula da Silva.—Y ganó en la Florida, es importante.

Raúl Castro.- Es la primera vez.

Luiz Inácio Lula da Silva.—Eso no tiene el menor sentido.

Estoy muy feliz con la visita del presidente Raúl Castro, es la primera visita de un Jefe de Estado cubano a Brasil de manera oficial. Con anterioridad el compañero Fidel había participado en varios eventos internacionales en Brasil, pero no en visita oficial. Es muy gratificante, y espero que sea la primera de una serie de visitas a Brasil.

Raúl Castro.—Cuando vuelva, cuando vuelva seguimos la entrevista.

Luiz Inácio Lula da Silva.—Brasil va a continuar cooperando. Ustedes tienen que comprender que el presidente Raúl Castro tiene una agenda complicada.

Periodista.—Saludos, Presidente.

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