SIGA O COLETIVIZANDO!

Mostrando postagens com marcador CTC. Mostrar todas as postagens
Mostrando postagens com marcador CTC. Mostrar todas as postagens

domingo, 18 de julho de 2021

Ato Político em defesa da Revolução e contra o Bloqueio em Havana - Fala de Díaz Canel - Granma - 17/07

 


Foto: Estudios Revolución

Querido General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana;

Pueblo de Cuba, cubanas y cubanos;

Compatriotas:

¡Viva Cuba Libre! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

Libre de injerencias extranjeras y libre del odio que han azuzado quienes llevan 60 años apretando el cuello de la nación para hacerla estallar y ahora quieren presentarse como nuestros salvadores.

Cesen la mentira, la infamia y el odio. Cuba es profundamente alérgica al odio.  ¡Y jamás será tierra de odio!

No se construye nada bueno desde el odio. El odio nos roba tiempo para amar y hasta el amor mismo si lo dejamos entrar como reacción frente al odio que nos adversa.

Lo hemos experimentado en estos días de odio desbordado en las redes sociales, redes no tan “sociales”, que han sido la compañía permanente de padres e hijos en estos largos meses de pandemia, al punto de que muchos pasan más tiempo conectados a la red que conectados a la familia; esa familia, que con unidad, puede ser invulnerable ante todo lo que la amenaza.

Una madre me contaba ayer que su hija adolescente preguntó, con lágrimas en los ojos, si eso era Cuba, al ver las imágenes de los actos de violencia que algunos de sus amigos compartieron en Facebook.

Los dueños de esas redes, los dictadores de sus algoritmos, como bien denuncia un documental reciente, han abierto al odio, sin el más mínimo control ético, las compuertas de sus poderosas plataformas.

Es un odio que fractura a la familia, a los amigos, a la sociedad, y que amenaza con llevarse muchos de nuestros valores al rincón de lo inservible.

El bombardeo de imágenes cargadas de violencia, sangre, protestas, alaridos, vandalismo, amenazas, acoso y represión no ha conocido pausas en los últimos seis días.

En las semanas previas se desarrolló una intensa operación político-comunicacional por parte de una gran plataforma de intoxicación mediática, financiada por el Gobierno de los Estados Unidos y por la maquinaria política de la Florida.

Su objetivo era alentar disturbios e inestabilidad en el país, aprovechando las difíciles condiciones provocadas por la pandemia, el bloqueo recrudecido y las 243 medidas de la administración Trump.

Realizaron en esos días actos de Guerra No Convencional que incluyeron llamados al estallido social, a la violencia, a la agresión a agentes policiales, al vandalismo y al sabotaje.

Utilizaron para ello sistemas de inteligencia artificial y Big Data, cibertropas y actos de ciberterrorismo para promover la fabricación artesanal y uso de armas o elementos incendiarios, acciones integradas de acoso, chantaje o financiamiento a líderes digitales o influencers internacionales.

Contaron con la complicidad de una poderosa trasnacional que les permitió violar impunemente sus propias regulaciones, y desatendió las legítimas denuncias de los usuarios y de algunos medios de prensa y agencias cablegráficas.

La Televisión Cubana ha puesto en evidencia los objetivos de esta campaña al reconstruir en secuencia los acontecimientos del pasado domingo.

Primero se convocaron las protestas, después se construyó el relato falso de los hechos para generar reacciones emotivas de solidaridad con los manifestantes, y luego se desataron las acciones vandálicas que ocurrieron horas antes de nuestra improvisada comparecencia en televisión al regreso de San Antonio de los Baños.

Está clara la ruta de la infamia. A posteriori, todos los hechos se han presentado desordenadamente, como si fueran fruto de nuestro legítimo llamado a los revolucionarios a defender la Revolución.

La historia se pretende contar al revés. No importa lo que haya dicho, no cuentan los llamados a la unidad, la paz y la solidaridad entre todos. La interpretación malintencionada es que se convocó a una guerra civil.

Podremos desmontar las llamadas fake news, desmenuzar las mentiras, mostrar cómo se fabricó toda la falsa realidad de Cuba en escenarios virtuales, pero ya han causado un daño inconmensurable al alma nacional, que tiene entre sus valores más sagrados la tranquilidad ciudadana, la convivencia, la solidaridad y la unidad.

Estamos bajo el fuego sofisticado de una ciberguerra que incluye el ciberterrorismo y el terrorismo mediático en su instrumental agresivo.

Las denuncias del Canciller cubano el pasado martes no han sido contestadas. No ha habido ni un intento de respuesta por parte de las autoridades del Gobierno Republicano de la Florida sobre los fondos asignados a estos proyectos, con los cuales pretenden atacar al país y, al mismo tiempo, desarmarlo de sus posibles medios de defensa.

No solo el Minrex, también el sitio de la Presidencia, el popular portal de noticias y análisis sobre la realidad cubana Cubadebate, Granma, Juventud Rebelde y, prácticamente, todos los medios públicos cubanos están sufriendo ataques intermitentes con denegación de servicios en medio de una atroz campaña de demonización del Gobierno.

Tratan de silenciar cualquier alternativa a la narrativa anticubana que hoy se despliega en portadas alarmistas. Los amigos de Cuba, que conocen y sufren la manipulación y el silencio, no pueden acceder a los medios cubanos y nos han enviado los reportes de denegación de acceso.

En el apogeo de la mentira se emplean imágenes falsas, lo que ya ha sido bien documentado por nuestros periodistas, se estimulan y glorifican el desacato y la destrucción de inmuebles, la compulsión al asalto y el acoso amenazante a ciudadanos y a las familias.

Ahora mismo, lo que el mundo está viendo de Cuba es una mentira, a todo un pueblo levantado contra el Gobierno y a un Gobierno que reprime a su pueblo.

No es raro que, bajo ese bombardeo mediático, algunos duden y se pronuncien suponiendo una separación que no existe.

No juzgo, no condeno. Entiendo que son avasalladoras las armas del adversario, pero ¡al lado del pueblo, con el pueblo y por el pueblo sigue estando la Revolución! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva la Revolución! ¡Viva Díaz-Canel! ¡Viva el pueblo! ¡Abajo los yanquis! ¡Abajo el bloqueo!)

No con declaraciones, sino con hechos. Cuando la etiqueta de #SOSMatanzas estaba apagándose en el ciberespacio, al lado de Matanzas y de toda Cuba no se vio a los promotores de la intervención humanitaria. Estaba el mismo pueblo noble y solidario que sufre las consecuencias del bloqueo y estaba el Gobierno cubano.

¿Quién no se estremeció al saber que vándalos de la peor entraña apedrearon la sala infantil del hospital de Cárdenas, obligando a niños y madres a buscar refugio en los baños o bajo las camas de la institución?

Mañana deberán contarse muchas historias personales de la reacción popular al ataque y al acoso, de cuánto han tenido que contenerse las fuerzas del orden por el cuidado que se les exige para evitar excesos; pero que nadie se equivoque: la mayoría del pueblo, del mismo pueblo agobiado e irritado por las carencias que nos demanda mejor gestión de Gobierno, pide también que se ponga coto a la violencia (Aplausos y exclamaciones de: “¡Vivan nuestros médicos!”).

Compatriotas:

Ninguna mentira se ha levantado por casualidad o error.  Todo está fríamente calculado según el manual de Guerra No Convencional.  Ya habló el impresentable de la OEA, ministerio de colonias al que nos honra no pertenecer.

No estamos especulando. Hablan unos para que después se pronuncien otros.  Ahí está, al acecho, el ala dura del Congreso norteamericano afilándose los dientes y exigiendo a sus adversarios políticos de la actual administración que actúen ya contra Cuba, que convoquen al Consejo de Seguridad,  y que consideren un acto hostil y una amenaza a la sacrosanta Seguridad Nacional del imperio cualquier intento de emigración masiva hacia sus costas.

Nada de esto es nuevo.  Lo han intentado otras veces.  Es su manera de poner a la administración adversaria contra las cuerdas, y tratar de hacerles cumplir a ellos el propósito jamás logrado de borrar del mapa el mal ejemplo de esta pequeña Isla, empeñada en mantenerse soberana e independiente cuando tantos se pliegan a sus órdenes (Exclamaciones de: “¡Que lo sepan los nacidos y los que están por nacer, nacimos para vencer y no para ser vencidos!” (Aplausos).

Casi con la leche materna, nuestros padres nos inculcaron una advertencia martiana: “Los hombres van en dos bandos: los que aman y fundan, y los que odian y deshacen”, nos dijo el Apóstol.

¡Cuba seguirá fundando!  Lo está haciendo ahora mismo, con las primeras dos vacunas latinoamericanas: Abdala y Soberana (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva la medicina cubana!  Exclamaciones de: “¡Viva!”).  Lo está haciendo también con otra noticia que la maldad ha querido esconder: el ciento por ciento de eficacia frente a la gravedad y el fallecimiento que probó la tercera fase de los ensayos clínicos de Abdala (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva!”).

Cuando un pueblo ha llegado tan lejos en la realización de sus sueños y en la conquista de derechos, que para medio planeta son una quimera, no lo detiene ni la violencia ni el miedo.

Nada de esto que denunciamos hoy nos aparta de la necesaria autocrítica, de la rectificación pendiente, de la revisión profunda de nuestros métodos y estilos de trabajo que chocan con la voluntad de servicio al pueblo, por la burocracia, las trabas y la insensibilidad de algunos que tanto dañan.

Hoy vengo a reiterar el compromiso de trabajar y exigir por el cumplimiento del programa que nos hemos dado como Gobierno y como pueblo, revisado a la luz de los posibles errores de estos años de presiones intensas, particularmente, los dos últimos.

Compatriotas:

No es por capricho que nos reunimos aquí esta mañana en medio de una compleja situación epidemiológica.  Respetando en lo posible las medidas sanitarias y de distanciamiento físico, los hemos convocado para denunciar una vez más el bloqueo, la agresión y el terror.  No podíamos dilatar este encuentro, el enemigo ha vuelto a lanzarse con todo para destruir la sagrada unidad y la tranquilidad ciudadana.

¡Ratificamos que Cuba es de todos! (Aplausos y Exclamaciones de: “¡Viva Cuba!”  “¡Vivan los cubanos!” “¡Viva la unidad!” “¡Viva Raúl!”  “¡Viva Díaz-Canel!”).  ¡Venceremos!

Les comparto sentimientos y reflexiones, estados de ánimo, disposición y convicciones (Aplausos y exclamaciones de: “¡Pa’ lo que sea, Díaz-Canel, pa’ lo que sea!  ¡Pa’ lo que sea, Díaz-Canel, pa’ lo que sea!”).  

Solo podremos tener más si creamos más.  Lograremos lo que nos propongamos empujando todos juntos la obra.  Por delante tenemos el inmenso ejemplo de la Ciencia cubana, que se propuso y logró en tiempo récord y apenas sin recursos dos vacunas y otros candidatos vacunales que nos permiten enfrentar el futuro con esperanzas que otros pueblos no tienen.

Si hemos podido en algo tan colosal y difícil, ¿qué no podremos en otras áreas?

Y, sobre todo, cuánto más podremos si articulamos los diálogos pendientes, rescatando la obra social, promoviendo mayor atención a sectores vulnerables, a los barrios, apoyados en la experiencia de la obra que nos legó el Comandante en Jefe, en años tan desafiantes como estos; a eso llamaba Gerardo.

La Revolución Cubana borró para siempre las semillas de la maldad, del odio, del deshonor y el crimen.  Es importante por eso, que busquemos las causas profundas de la violencia que puja por emerger ante las necesidades, y que cumplamos la labor pendiente para hacer que predomine en la herencia cubana el gen de los bravos, de los honestos, de los justos, de los honorables, de los alegres hijos de esta tierra cubana (Aplausos y exclamaciones de: “¡Abajo el bloqueo!” “¡Abajo la agresión imperialista!”).

“Solo el amor convierte en milagro el barro/ Solo el amor alumbra lo que perdura”, hemos cantado mil veces con el martiano Silvio.

¡Vamos a ponerle corazón a la obra común. Un corazón del tamaño de nuestras dificultades!  ¡Juntos podemos! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Juntos podemos, juntos podemos, juntos podemos!”).

¡Que viva Cuba soberana, independiente y socialista! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Cuba de amor, Cuba de paz, Cuba de unidad, Cuba de solidaridad!” (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Cuba de todos los cubanos que, estén donde estén, trabajan por verla avanzar con sus propias piernas y sus propios brazos hacia un destino de prosperidad posible! (Exclamaciones de: “¡Viva!”).

¡A Cuba ponle corazón!  ¡Ponle corazón a la Patria, a la Revolución, al Socialismo!

¡Venceremos! (Exclamaciones de: “¡Venceremos, venceremos, venceremos!” “¡Juntos podemos, juntos podemos!”)

(Versiones Taquigráficas - Presidencia de la República)

sexta-feira, 1 de janeiro de 2021

No aniversário da Revolução, a Central dos Trabalhadores de Cuba debate desafios da economia nacional e as reformas do modelo socialista- Granma

 

Razões para uma Revolução viva

A ordenação econômica e financeira do país se dá em um complexo momento em que, 

à atual crise econômica mundial, 

o crescente agravamento da política genocida do bloqueio e 

a baixa disponibilidade de divisas livremente convertíveis se juntou, desde muito cedo em 2020, 

uma pandemia que trouxe enormes despesas para o Estado cubano.

Tarefa gigantesca concebida há uma década, e agora em curso, de pôr ordem na dupla moeda e na taxa de câmbio, os subsídios excessivos, as gratificações indevidas e realizar uma reforma abrangente dos salários exigida há anos pelos trabalhadores e aposentados.

O objetivo se baseia na atualização do modelo econômico e social aprovado e ratificado nos 6º e 7º Congressos do Partido e nos demais documentos que regem a vida da nação. A alta direção do país explicou que por suas características abrangentes esta é uma das tarefas mais complexas que se enfrentou na ordem econômica.

Em particular, a transformação das receitas representa uma necessidade que significa, antes de tudo, uma oportunidade de crescimento para as nossas empresas, tanto em nível interno como externo, que se traduz em benefícios para todos.

A sua implementação mostra a preocupação e ocupação do Governo perante as colocações daqueles que têm sobre seus ombros a responsabilidade de garantir a produção e os serviços. O compromisso das autoridades governamentais inclui a vontade de retificar erros e esclarecer qualquer mal-entendido entre os cidadãos.

Nas atuais circunstâncias, o movimento sindical tem missões transcendentais que devem ser assumidas pelas organizações de base e por todos os trabalhadores. Como foi reiterado, nada pode ser estranho para ele. Em sua responsabilidade de organizar, representar e mobilizar os trabalhadores, é sua responsabilidade atender prioritariamente todas as etapas da materialização dessa transformação essencial.

Esta ordenação econômica e financeira do país realiza-se no complexo momento em que, à atual crise econômica mundial, juntou-se desde muito cedo o agravamento da política genocida de bloqueio e, por consequência, a baixa disponibilidade de divisas livremente convertíveis, e bem cedo no ano de 2020, uma pandemia que causou ao Estado cubano custos adicionais de mais de 1,3 bilhão de pesos, fato que ratifica o conceito de que em nossa sociedade o centro das atenções é o ser humano, sua vida e sua saúde, ao contrário dos procedimentos predominantes no mundo marcado pelo interesse econômico.

É preciso entender que este processo em desenvolvimento sozinho não resolve todos os problemas; exige-se um resultado superior em termos de eficiência, organização do trabalho, disciplina, qualidade, economia, cumprimento dos índices de consumo, a partir do nosso próprio esforço. É necessário trabalhar com determinação, demanda e consciência para gerar os bens, criar a riqueza e fornecer os melhores serviços. Ao longo desse caminho, estaremos trabalhando no desenvolvimento desejado e necessário da sociedade socialista, próspera e sustentável à que aspiramos.

Também será fundamental manter o diálogo constante que expressa nossos argumentos convincentes para a necessidade de mudar tudo o que seja necessário, em favor de um país melhor. Devemos também enfrentar campanhas de mídia que tentam deturpar o processo.

Os trabalhadores, camponeses, mulheres e jovens desempenham um papel de liderança na produção de recursos que promovam o bem-estar da população. Na contribuição de suas mãos, no compromisso e a sensibilidade repousam, em grande medida, a defesa e o triunfo da Tarefa Ordenação.

Nesse sentido, foram favorecidas as condições para que aqueles que atuam no sistema empresarial, e dentro dele nos setores básicos da economia, possam adotar decisões que fortaleçam sua gestão e exerçam plenamente as atribuições conferidas, o que lhes permitirá se reafirmar como estrutura produtiva fundamental para o desenvolvimento econômico do país.

Papel não menos importante é desempenhado pelos trabalhadores não estatais, que são considerados atores econômicos em igualdade de condições. É claro que, como nunca antes, torna-se essencial raciocinar que o interesse individual não deve prevalecer sobre o coletivo e o social, pois é vital trabalhar pelo desenvolvimento da nação. Estamos animados porque Cuba vive com o apoio de cada um de seus filhos.

Obra de Raúl Martínez.

Como princípio abraçado desde o triunfo da Revolução, em 1º de janeiro de 1959, ninguém ficará desamparado e cada passo que for dado será sustentado pelo esforço de fortalecer a unidade do povo e a defesa das conquistas sociais.

Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente da República, ao anunciar o início da unificação monetária e cambial, e da reforma salarial, afirmou: «Reiteramos a transcendência e importância desta tarefa, que colocará o país em melhores condições para cumprir e realizar as transformações que a atualização do nosso modelo econômico e social exige, a fim de garantir a todos os cubanos a maior igualdade de oportunidades, direitos e justiça social, o que será possível não pelo igualitarismo, mas pela promoção do interesse e da motivação pelo trabalho». Que cada um de nós dê a sua modesta contribuição, desde o cargo que ocupa, para que esta tarefa vital seja devidamente executada.

Secretariado Nacional da Central dos Trabalhadores de Cuba

Coletivizando no Youtube